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domingo, 18 de noviembre de 2018

SIGNOS VITALES

Posted by Sección 6 On noviembre 18, 2018

¿Qué son los signos vitales?

Los signos vitales son mediciones de las funciones más básicas del cuerpo. Los cuatro signos vitales principales que monitorizan de forma rutinaria los profesionales médicos y proveedores de atención médica son los siguientes:
  • ·         la temperatura corporal;
  • ·         el pulso;
  • ·         la frecuencia respiratoria (ritmo respiratorio);
  • ·         la presión arterial (si bien no se considera a la presión arterial como un signo vital, por lo general se la controla junto con los signos vitales).

Los signos vitales son útiles para detectar o monitorizar problemas de salud. Los signos vitales se pueden medir en un instituto médico, en casa, durante una emergencia médica o en cualquier otro lugar.
¿Qué es la temperatura corporal?
La temperatura normal del cuerpo varía según el sexo, la actividad reciente, el consumo de alimentos y líquidos, la hora del día y, en las mujeres, la etapa del ciclo menstrual. La temperatura corporal normal puede variar entre 97.8 °F (Fahrenheit) equivalentes a 36.5 °C (Celsius) y 99 °F equivalentes a 37.2 °C en un adulto sano. La temperatura corporal de una persona puede medirse de cualquiera de las siguientes maneras:
  • ·         En la boca. La temperatura se puede tomar en la boca con un termómetro clásico o con un termómetro digital que utiliza una sonda electrónica para medir la temperatura corporal.
  • ·         En el recto. La temperatura que se toma por vía rectal (con un termómetro de vidrio o digital) tiende a ser entre 0,5 y 0,7 °F más alta que cuando se toma por vía oral.
  • ·         En la axila. Se puede tomar la temperatura debajo del brazo con un termómetro de vidrio o digital. La temperatura que se toma en esta zona suele ser entre 0,3 y 0.4 °F más baja que la que se toma por vía oral.
  • ·         En la oreja. Un termómetro especial puede medir rápidamente la temperatura del tímpano para reflejar la temperatura central del cuerpo (la temperatura de los órganos internos).
  • ·         En la piel. Un termómetro especial puede medir rápidamente la temperatura de la piel de la frente.

Cuando la temperatura es anormal puede producirse por la fiebre (temperatura alta) o por la hipotermia (baja temperatura). Se entiende como fiebre cuando la temperatura corporal se eleva por sobre un grado de la temperatura normal de 98,6 °F, según la Academia Estadounidense de Médicos de Familia (American Academy of Family Physicians). La hipotermia se define como un descenso de la temperatura corporal por debajo de 95 °F.
¿Qué es el pulso?
El pulso es una medición de la frecuencia cardíaca, es decir, la cantidad de veces que el corazón late por minuto. A medida que el corazón impulsa la sangre a través de las arterias, las arterias se expanden y se contraen con el flujo sanguíneo. Al tomar el pulso no solo se mide la frecuencia cardíaca, sino que también puede indicar:
  • ·         El ritmo cardíaco
  • ·         La fuerza del pulso

El pulso normal de los adultos sanos oscila entre los 60 y 100 latidos por minuto. El pulso puede fluctuar y aumentar con el ejercicio, las enfermedades, las lesiones y las emociones. Las mujeres mayores de 12 años, en general, tienden a tener el pulso más rápido que los hombres. Los deportistas, como los corredores, que practican mucho ejercicio cardiovascular, pueden tener frecuencias cardíacas de hasta 40 latidos por minuto sin presentar problemas de ningún tipo.
Cómo tomarse el pulso
Cuando el corazón impulsa la sangre a través de las arterias, notará sus latidos presionando con firmeza en las arterias, que se encuentran cerca de la superficie de la piel en ciertos lugares del cuerpo. El pulso se puede sentir en la parte lateral del cuello, en la parte interior del codo o en la muñeca. Para la mayoría de las personas lo más sencillo es tomarse el pulso en la muñeca. Si utiliza la parte inferior del cuello, asegúrese de no presionar demasiado y nunca presione sobre ambos lados del cuello al mismo tiempo para no bloquear el flujo de sangre al cerebro. Cuando se tome el pulso:
  • ·         con las yemas de los dedos índice y medio, presione suavemente pero con firmeza sobre las arterias hasta que sienta el pulso;
  • ·         comience a contar las pulsaciones cuando el segundero del reloj marque las 12;
  • ·         cuente el pulso durante 60 segundos (o durante 15 segundos y después multiplíquelo por cuatro para calcular los latidos por minuto);
  • ·         al contar, no mire el reloj continuamente, más bien concéntrese en las pulsaciones;
  • ·         si no está seguro de los resultados, pídale a otra persona que cuente por usted.

Si su médico le indicó que se controle el pulso y tiene dificultades para hallarlo, consulte a su médico o enfermera para obtener indicaciones adicionales.
¿Qué es la frecuencia respiratoria?
La frecuencia respiratoria es la cantidad de respiraciones que una persona hace por minuto. La frecuencia se mide por lo general cuando una persona está en reposo y consiste simplemente en contar la cantidad de respiraciones durante un minuto cada vez que se eleva el pecho. La frecuencia respiratoria puede aumentar con la fiebre, las enfermedades y otras afecciones médicas. Cuando se miden las respiraciones, es importante tener en cuenta también si la persona tiene dificultades para respirar.
La frecuencia respiratoria normal de un adulto que esté en reposo oscila entre 12 y 16 respiraciones por minuto.
¿Qué es la presión arterial?
La presión arterial, medida con un tensiómetro y un estetoscopio por una enfermera u otro proveedor de atención médica, es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Cada vez que el corazón late, bombea sangre hacia las arterias, lo que produce una presión sanguínea más alta cuando el corazón se contrae. No puede tomarse su propia presión arterial a menos que utilice un tensiómetro electrónico. Los tensiómetros electrónicos también pueden medir el ritmo cardíaco o el pulso.
Cuando se mide la presión arterial se registran dos números. El número más elevado, la presión sistólica, es la presión dentro de la arteria cuando el corazón se contrae y bombea sangre a través del cuerpo; mientras que el número más bajo, la presión diastólica, es la presión dentro de la arteria cuando el corazón está en reposo y llenándose con sangre. Tanto la presión sistólica como la diastólica se registran en "mm de Hg" (milímetros de mercurio). Este registro representa cuán alto la presión sanguínea eleva la columna de mercurio en un tensiómetro antiguo (como el manómetro o el esfigmomanómetro de mercurio). Hoy en día, es más probable que el consultorio de su médico esté equipado con un simple tensiómetro para esta medición.
La presión arterial elevada, o hipertensión, aumenta directamente el riesgo de enfermedades coronarias (ataques cardíacos) y derrames cerebrales (ataques cerebrovasculares). Con la presión arterial elevada, las arterias pueden tener una mayor resistencia contra el flujo sanguíneo, lo que obliga al corazón a bombear con mayor fuerza.
De acuerdo con el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre ("NHLBI", por sus siglas en inglés) de los Institutos Nacionales de la Salud, la hipertensión en adultos se define de la siguiente manera:
  • ·         Presión sistólica de 140 mm Hg o más

o

  • ·         Presión diastólica de 90 mm Hg o más

Una actualización del 2003 de las pautas del NHLBI en cuanto a hipertensión, añadió una nueva categoría de presión sanguínea denominada prehipertensión.
  • ·         Presión sistólica de 120 mm Hg a 139 mm Hg

o

  • ·         Presión diastólica de 80 mm Hg a 89 mm Hg

Las pautas del NHLBI ahora definen a la presión sanguínea normal de la siguiente manera:
  • ·         Presión sistólica de menos de 120 mm Hg

y

  • ·         Presión diastólica de menos de 80 mm Hg


Estos números deben usarse únicamente como guía. Una única medición elevada de presión sanguínea no necesariamente indica un problema. Su médico deseará ver varias mediciones de presión sanguínea durante varios días o semanas para poder llegar a un diagnóstico de hipertensión (presión sanguínea alta) e iniciar un tratamiento. Una persona que habitualmente presenta una presión sanguínea inferior a la normal puede considerarse hipertensa con mediciones de presión de menos de 140/190.


BIOENERGÉTICA

Posted by Sección 6 On noviembre 18, 2018

Bioenergética (bioquímica)

La bioenergética es la parte de la biología muy relacionada con la química física, que se encarga del estudio de los procesos de absorción, transformación y entrega de energía en los sistemas biológicos.

En general, la bioenergética se relaciona con la termodinámica, haciendo especial uso de variables como la energía de Gibbs.

Los cambios en la energía de Gibbs  nos dan una cuantificación de la factibilidad energética de una reacción química y pueden proveer de una predicción de si la reacción podrá suceder o no. Como una característica general de la bioenergética, esta solo se interesa por los estados energéticos inicial y final de los componentes de una reacción química, los tiempos necesarios para que el cambio químico se lleve a cabo en general se desprecian. Un objetivo general de la bioenergética, es predecir si ciertos procesos son posibles o no; en general, la cinética cuantifica qué tan rápido ocurre la reacción química.

El metabolismo
El metabolismo es el conjunto de transformaciones que experimenta la materia externa desde su absorción o adición al citoplasma, hasta su eliminación del mismo. Por ejemplo, las células están compuestas por un complejo sistema de reacciones químicas que generan energía y otras que utilizan energía, esto en general es el metabolismo. El metabolismo comprende dos fases:

El anabolismo: síntesis de compuestos orgánicos.
El catabolismo: degradación de sustancias complejas.
Estos representan la suma de cambios químicos que convierten los alimentos en formas utilizables de energía y en moléculas biológicas complejas.

El ATP
En general, el ATP o trifosfato de adenosin es la conexión entre los sistemas que producen la energía y los que la utilizan; la degradación oxidativa de los alimentos es un proceso exergónico 'son endergónicos y utilizan la energía química almacenada en forma de ATP y NADH.

Relaciones termodinámicas
Las células vivas son capaces de realizar la conversión de distintas formas de energía y pueden intercambiar energía con su entorno, es conveniente revisar algunas leyes o principios de la termodinámica que rigen las reacciones de este tipo. El primer principio de la termodinámica es una ley de conservación de la energía y estipula que, aunque la energía se puede convertir de una forma a otra, la energía total del sistema ha de permanecer constante. Por ejemplo, la energía química disponible en un combustible metabólico tal como la glucosa se puede convertir en el proceso de la glucólisis en otra forma de energía química, el ATP. La energía implicada en un gradiente osmótico electro potencial de protones establecido a través de la membrana mitocondrial puede convertirse en energía química al utilizar dicho gradiente para impulsar la síntesis de ATP. Para discutir el segundo principio de la termodinámica se debe definir el término entropía. La entropía (que se designa con el símbolo S) es una medida o indicador del grado de desorden en un sistema. La entropía se puede considerar también como la energía de un sistema que no se puede utilizar para realizar trabajo efectivo. Todos los procesos, ya sean químicos o biológicos progresan hacia una situación de máxima entropía. No obstante, en los sistemas biológicos es casi imposible cuantificar cambios de entropía ya que estos sistemas raramente están en equilibrio. Por razones de sencillez y por su utilidad inherente en estos tipos de consideraciones, se empleará la cantidad denominada energía de Gibbs.

jueves, 8 de noviembre de 2018

¿CURA DEL VHI?

Posted by Sección 6 On noviembre 08, 2018

INTRODUCCIÓN.

Durante los últimos 30 años se han dando grandes avances en el tratamiento del SIDA. Tres son los acontecimientos que han motivado la posibilidad de una cura. El primer gran acontecimiento fue la introducción del Tratamiento Antirretroviral Altamente Activo (TARAA), permitiendo la disminución de la carga viral (CV), recuperación del sistema inmune, disminución de la mortalidad e incremento de la esperanza vida. Convirtiendo al VIH SIDA en una enfermedad crónica controlable. La eliminación efectiva de la viremia inspiró la esperanza de una posible erradicación del VIH1. Sin embargo la suspensión de los fármacos genera incremento de la carga viral del VIH1 a pesar mantener suprimida su replicación por largos periodos de tiempo1. El segundo hallazgo importante ha sido la identificación de una forma de infección latente por el VIH en los linfocitos TCD4+, lo cual permite la persistencia y replicación a pesar del TARAA . Lo anterior es considerado un obstáculo para la cura del VIH en la actualidad. El estudio y conocimiento sobre los mecanismos de latencia, han permitido la creación de estrategias y ensayos encaminadas a su eliminación, con resultados poco esperanzadores. Por más de una década se creía imposible la cura del VIH. Sin embargo, los últimos, reportes de casos en el 2009 y en 2013, de pacientes con cura, han despertado el interés de la comunidad científica a nivel mundial para buscar la cura contra el VIH6.

INFECCIÓN LATENTE Y RESERVORIOS.

La infección por VIH1 se caracteriza por una réplica continua viral provocando la pérdida en el número de Linfocitos T CD4+ y progresión hacia enfermedad. En 1997 el empleo de 3 antirretrovirales (ARV),2 inhibidores análogos de nucleósidos junto con un inhibidor de proteasa, permitió la reducción de la viremia a niveles indetectables. La terapia bloquea la infección de nuevas células susceptibles. El descenso de las partículas virales se presenta en dos fases, la fase 1, es rápida debido que la mayoría de los virus en plasma son producidos por Linfocitos T CD4+ activados que tienen Herschel 119 Colonia Anzures, Delegación Miguel Hidalgo, México D.F. C.P. 11590 Tel. (55) 91 50 60 00 www.censida.salud.gob.mx vidas medias cortas, menor de 1 día. La segunda fase refleja que la replicación del virus se da en Linfocitos TCD4+ más estables y con vidas medias entre 1-4 semanas.

En 1995 fueron descritas formas latentes del virus en linfocitos T CD4+. La latencia se define como un estado de infección silente ó no productivo, el cual puede ser reversible. Estas formas latentes se encuentran en linfocitos T CD4+ de memoria. Hasta el momento se desconocen cuales son los factores que determinan la progresión celular a un infección productiva o latente. Aunque pueden ser múltiples los mecanismos que contribuyan, por lo que se cree que un número pequeño de linfocitos TCD4+ activos se infectan durante el periodo de transición hacia su estado en reposo. Estas células debido a su vida media más prolongada explican la persistencia del VIH. Se han encontrado en bajas cantidades en todos los pacientes con VIH y se ha observado que persisten a pesar de la terapia ARV. Estudios han demostrado que posterior a su activación estas células pueden entrar en un estado de infección productiva.

Además de las formas latentes, se han encontrado viremias bajas en los pacientes a pesar del tratamiento ARV y con cargas < de 50 copias, por medio de estudios ultrasensibles que detectan 1 copia de RNA viral. Los reservorios virales son la causa de estas viremias residuales. Actualmente los linfocitos TCD4+ de memoria son los únicos reservorios reconocidos. Sin embargo estudios filogenéticos han reportado diferencias, hasta en un 50%, entre las secuencias de genomas virales y los genomas provirales insertos en las células de memoria, lo cual plantea la existencia de otros reservorios, aún sin definir. Se ha planteado la posibilidad de infección latente en células madres hematopoyéticas y en los macrófagos, sin embargo los estudios son contradictorios.

Los reservorios han sido definidos como las células o los sitios anatómicos en las que persisten formas competentes para la replicación del virus, tienen propiedades cinéticas más estables a diferencia de las células con infección activa. Los depósitos permiten la persistencia de formas competentes para la replicación de virus infectantes.

Los reservorios son un obstáculo para la cura del VIH con el tratamiento actual, debido a que los ARV no tienen ningún efecto sobre las formas latentes, por lo que el tratamiento debe mantenerse de por vida.

Las células con infección latente son raras y difíciles de alcanzar, y puede haber depósitos adicionales para el virus en otros tipos. Por lo tanto, la forma para la eliminación específica de los reservorios virales será difícil de encontrar.

ESTRATEGIAS ENCAMINADAS HACIA LA CURA DEL VIH

Debido a que los ARV deben ser administrados de por vida, a sus efectos tóxicos y la aparición de resistencias, existe un esfuerzo mundial para la búsqueda de una cura.

Se han propuesto dos definiciones de curas, la cura por esterilización para la cual es necesaria la eliminación de todas las formas competentes de replicación viral, requiriendo la eliminación de los reservorios virales del organismo, lo cual es difícil de alcanzar. Por lo cual se ha creado una segunda definición, cura funcional, cuya esencia es mantener al virus en estado de latencia así como la supresión la replicación sin el empleo de ARV.

Para lograr la cura es importante la identificación de los reservorios y su eliminación, hasta el momento las estrategias implementadas han sido el uso de fármacos para la purga de los depósitos, el trasplante de médula ósea y la terapia génica.

La purga de los depósitos del VIH requiere la transformación de los linfocitos TCD4, de una infección latente a una infección activa, con lo cual se espera sean eliminados por el efecto citopático viral y por destrucción del sistema inmune secundaria a la expresión de antígenos del VIH en su superficie. Los primeros intentos de activación de los Linfocitos TCD4+ con la administración de la Interleucina 2 (IL2) y un anticuerpo monoclonal anti-CD3 fracasaron, debido probablemente a su incapacidad para alcanzar todos los reservorios virales latentes y por la toxicidad del régimen. Se están intentando nuevas estrategias para la eliminación viral mediante el uso de moléculas pequeñas de activación del VIH1 latente, enfoque más prometedor para la eliminación viral. Dichas moléculas tiene propiedades farmacológicas que le permiten acceder a los reservorios virales y reactivar específicamente la replicación viral sin modificar el estado celular. Muchos estudios in vitro han utilizando Inhibidores de histona de acetilasa. Desafortunadamente los resultados con el uso de inhibidores de histonas no han demostrado una disminución importante de los reservorios. Nuevos inhibidores de histona como el Vorinotat, Belinostat y el Givinostat, se encuentran en estudio y se cree son más específicos en la activación del VIH1.

Caso Berlín

El trasplante de médula ósea con células resistentes a la infección por VIH se ha
planteado como una medida terapéutica para la cura del VIH.

En el 2009 se informó el caso de un paciente alemán curado por VIH, conocido posteriormente como el "caso de Berlín", ejemplo de cura por un trasplante de médula. El trasplante de médula ósea se realizó como parte del tratamiento de una leucemia, con células madre de un donante que tenía la mutación Δ 32 CCR5. Es sabido que el VIH 1 entra en las células utilizando los receptores CD4 y CCR5 o CXCR4, personas homocigotos para una deleción de 32 pb en el gen que codifica CCR5 son resistentes a la infección VIH-1. Posterior al trasplante suspendieron los ARV y el RNA viral se ha mantenido por debajo de 1 copia/ml, por más de 4 años.

En un publicación reciente se ha demostrado que los linfocitos T CD4+ circulantes y a nivel de mucosas no expresan el receptor CCR5 y también ha habido expresión de la mutación Δ32 CCR5 en otras líneas celulares como los macrófagos, considerados como reservorios virales.

La cura de este paciente se ha considerado extraordinario, debido a que los linfocitos T CD4 del paciente aun son susceptibles a una infección por virus con tropismo por el receptor CXCR4. Es muy probable que la combinación de radioterapia y quimioterapia hayan permitido la erradicación de los reservorios, lo que ha impedido rebote VIH durante el proceso de reconstitución inmune después de un trasplante de células madre.

Caso Mississippi

Un segundo caso reciente de cura del VIH, se anunció en el 2013. Recién nacido de una mujer con infección por VIH-1, sin control prenatal, comenzó a recibir terapia antirretroviral 30 horas después del nacimiento. La infección en el recién nacido fue confirmada por lo cual se decidió continuar tratamiento, fue suspendido hasta los 18 meses de edad. Los niveles en plasma de RNA viral se han mantenido indetectables hasta los 30 meses de edad, por lo que se ha considerado un caso de cura funcional. Este caso sugiere que el inicio temprano de terapia antirretroviral puede interferir con la cantidad y la calidad de los reservorios.

CONCLUSIONES.

A pesar de los grandes avances en el tratamiento del VIH durante estos últimos 30 años, perece lejana una terapia curativa que pueda ser aplicada a todos los pacientes que viven con VIH.

Aunque ha sido un verdadero éxito, el trasplante de médula ósea con precursores hematopoyéticos resistentes a la infección por el VIH como estrategia de cura, difícilmente será generalizada debido a la alta mortalidad (20-30%), efectos adversos graves asociados a la quimioterapia y los altos costos. Por lo que solo debe considerarse en pacientes que desarrollen síndrome linfoproliferativo. Sin embargo, ha despertado el interés por el desarrollo de nuevas estrategias y ha reafirmado la importancia del correceptor CCR5 en el mantenimiento de la infección por el virus, lo que ha abierto la búsqueda de estrategias alternas dirigidas contra dicho receptor.

Las otras medidas que están encaminadas a la purga de los reservorios, aun están en fases experimentales, y los estudios clínicos realizados han mostrado resultados desalentadores debido a que hasta el momento no se conocen todos los reservorios celulares y no hay métodos confiables para su identificación.

Sin embargo, el reporte de los casos de cura funcional mediante el inicio temprano de ARV, quizá pudiera, en futuro no muy lejano, cambiar las recomendaciones actuales para el inicio de la terapia antirretroviral. Esto basado en los hallazgos que sugieren una reducción en número de los reservorios virales con lo que se mantiene suprimida su replicación incluso a pesar de la suspensión de los ARV. Lo cual permitiría el retiro de los fármacos sin riesgo al rebote virológico. Con esta medida se evitaría el uso de por vida de los fármacos, sus efectos tóxicos por el uso prolongado y los altos costos.

Fuente: Herschel 119 Colonia Anzures, Delegación Miguel Hidalgo, México D.F. C.P. 11590
Tel. (55) 91 50 60 00 www.censida.salud.gob.mx
http://www.censida.salud.gob.mx/descargas/atencion/doc_posicion/Doc_Posicion_cura_del_vih.pdf